Thursday, June 23, 2011

Alma Vasca

Alma Española
Madrid, 3 de enero de 1904
Año II, número 10
páginas 3-5



Miguel de Unamuno
Alma vasca



Bilbao. Vista de Achuri
Bilbao. Vista de Achuri. Fotografía de Laurent.
«Egi alde guztietan
Toki onak badira
Bañan biyotzak diyo
Zoaz Euskalerrirá.»
Iparraguirre
No se conoce a uno sino por lo que dice y hace, y el alma de un pueblo sólo en su literatura y su historia cabe conocerla –tal es el común sentir. Es hacedero, sin embargo, conocer a un pueblo por debajo de la historia, en su obscura vida diaria, y por debajo de toda literatura, en sus conversaciones.
«Si los pueblos sin historia son felices, felicísimos han sido los vascos durante siglos y siglos», dijo de nosotros Cánovas del Castillo. De esta felicidad secular arranca nuestra juventud, una juventud amasada durante siglos. Pero ¿es que no hemos tenido historia? ¿Nos han faltado Aquiles u Homeros que los hayan cantado? «El pueblo inglés es un pueblo mudo; pueden cumplir grandes hazañas, pero no describirlas», dijo de su pueblo Carlyle, y con más razón que él del suyo puedo yo decirlo del mío. Y así como Carlyle añadía que su poema épico, el de los ingleses, está escrito en la superficie de la tierra, así añado yo que, más modestamente y más en silencio aún, ha escrito en la superficie de la tierra y en los caminos del mar su poema mi raza, un poema de trabajo paciente, en la América latina más que en otra parte alguna.
Durante siglos vivió mi raza en silencio histórico, en las profundidades de la vida, hablando su lengua milenaria, su eusquera; vivió en sus montañas de robles, hayas, olmos, fresnos y nogales, tapizadas de helecho, argoma y brezo, oyendo bramar al océano que contra ellas rompe, y viendo sonreír al sol tras de la lluvia terca y lenta, entre jirones de nubes. Las montañas verdes y el encrespado Cantábrico son los que nos han hecho.
Entramos tarde en la cultura, y entramos en ella con todo el vigor de la juventud y toda la cautela de una juventud elaborada tan lentamente, con timidez bajo la audacia misma. Porque el vasco, por arriesgado que sea ante la naturaleza, suele ser tímido ante los hombres, vergonzoso. El más valeroso marino vasco que haya afrontado el peligro supremo con serena calma, el más fuerte luchador contra los elementos que salga de mi raza, la de Elcano, el primero que dió vuelta al mundo, encuéntrase en sociedad cohibido. Mi paisano y entrañable amigo Juan Arzadun, en el hermosísimo relato la «Nochebuena del expósito», que figura en su precioso libro Poesía (tomo II de la «Biblioteca bascongada de Fermín Herrán», Bilbao 1897), habla del «tipo hermoso y tranquilizador del aldeano vasco» que «daba vueltas entre sus manos de gigante a la boina, lleno de insuperable timidez, y sonreía con vaguedad, fuerte y bonachón como un Hércules adolescente». La pintura es admirable; sobre todo lo de la timidez. Quien haya conocido en Universidades grupos de estudiantes vascongados, recordará dónde y cómo suelen reunirse, y cómo huyen de cierta sociedad. A ello ha contribuido no poco la natural torpeza para expresarse en lengua castellana, porque donde ha llegado a ser ésta, como en Bilbao, la nativa, las cosas varían.
Vizcaino es el hierro que os encargo;
corto en palabras, pero en obras largo.
concluye diciendo Don Diego de Haro en aquel magnífico final de la escena primera del primer acto de La prudencia en la mujer, en que Tirso de Molina dijo de nosotros en cuarenta versos lo que en cuarenta volúmenes no se ha dicho después. «Cortos en palabras, pero en obras largos.» Hasta nuestras palabras suelen ser acción -que lo diga, recientemente, el vasco Grandmontagne- y confío en Dios en que cuando se nos rompan por completo los labios y hagamos oír nuestra voz en la literatura española, será nuestro pensamiento corto en palabras y en obras largo.
Es, ante todo, un pueblo ágil y ágil más que maciza su activa y silenciosa inteligencia. Il saute comme un basque, se dice proverbialmente en Francia, y cuando nos metemos a escribir damos también saltos y cabriolas. Y la agilidad es la expansión más pura de la fuerza espontánea. Ved que nuestro juego típico es el de la pelota. De las ideas mismas hacemos pelotas en que adiestrar y robustecer nuestro espíritu. En los últimos disturbios de Bilbao, las ideas que unos y otros empendonaron eran, créanlo o no ellos, un pretexto para luchar.
La inteligencia de mi raza es activa, práctica y enérgica, con la energía de la taciturnidad. No ha dado hasta hoy grandes pensadores, que yo sepa, pero si grandes obradores, y obrar es un modo, el más completo, acaso, de pensar. El sentimiento del vasco es un sentimiento difuso que no se deja encerrar en imágenes definidas, savia que resiste la prisión de la célula, sentimiento, por decirlo así, protoplasmático. Estalla en la música, que es lo menos ligado a empobrecedoras concreciones. Coged las letras de Iparraguirre sin música, hacedlas traducir, y os resultará lo más vulgar y pedestre. Y, sin embargo, oíd cantar aquel «extiende y propaga tu fruto por el mundo mientras te adoramos, árbol santo», y como en un mar se brizará en sus notas robustas vuestro corazón, acordando a ellas sus latidos. Y es que letra y música se concibieron juntas, como formas de una misma substancia.
Un carácter rudo y pacientemente impetuoso, por lo común autoritario. De la rudeza dan buena muestra las atrocidades que de los turbulentos banderizos de fines de nuestra Edad Media nos cuenta Lope García de Salazar en su Libro de las buenas andanzas e fortunas, aquellas sombrías luchas entre los de Butrón y Tamudio, los de Tamudio y los Leguizamón, los Leguizamón y los Tariaga y Maztiartu, narradas con fúnebre monotonía por el viejo cronista mientras estaba preso por sus hijos en la torre de Sant Martín de Mesñatones.
Y autoritarios, sí, autoritarios, a la vez que de espíritu independiente. Para mandar salvajes o para regir frailes, para colonizadores o para priores que ni hechos de encargo, pintiparados allí donde haga falta una energía un poco ruda y procedimientos rectilíneos, pero torpes para gobernar pueblos ya hechos, donde haya que concertar voluntades y templar gaitas, donde se requiera flexibilidad ante todo. Y cuando le toca ser subordinado el vasco, según la frase consagrada, obedece, pero no cumple; no dice que no, pero hace la suya.
Porque a tercos sí que no nos gana nadie. «Vizcaíno, burro», suele decirse aludiendo a nuestra testarudez, que acaso llegue a ser muchas veces en nosotros un vicio, pero que es, sin duda, de ordinario nuestra virtud capital. Si no entra de otro modo el clavo, lo meteremos a cabezadas. Pero nuestra terquedad es menos violenta que la del aragonés. Toda la afabilidad que se quiera, pero a hacer la suya el vasco. «Los vascongados -suele decirme un amigo- no atienden ustedes a más razones que a las suyas propias; si se arruinan, será solos, sin empacharse de consejos ajenos, pero sin culpar tampoco al prójimo por ello.» Por tercos, más que por otra cosa, hemos sostenido dos guerras civiles en el siglo pasado, porque nos parecía que marcha demasiado de prisa el progreso político, sin acomodarse al social; para ponerle a paso de buey, lento, sí, pero seguro.
Si hay algún hombre representativo de mi raza, es Iñigo de Loyola, el hidalgo guipuzcoano que fundó la Compañía de Jesús, el caballero andante de la Iglesia: el hijo de la tenacidad paciente. La Compañía, me decía una vez un famoso exjesuíta, no es castellana, como se ha dicho, ni española; es vascongada. Y vascongada hasta en sus defectos. Es vascongada en su terquedad pacienzuda, en su espíritu a la vez autoritario e independiente, en su horror a la ociosidad, en su pobreza de imaginación artística, en la fuerza para acomodarse a los más distintos ambientes, sin perder su individualidad propia. Y esto me lleva como de la mano a decir algo de lo que se ha llamado nuestro fanatismo.
Fue el pueblo vasco de los últimos en abrazar el cristianismo, pero lo abrazó con tanto ahínco como retardo. No es para nosotros la religión una especie de arte supremo en que busquemos tan sólo satisfacción a anhelos estéticos, sino que es algo muy hondo y muy serio. No es extraño encontrar en nuestras montañas quienes vivan hondamente preocupados del gran negocio de su salvación, en un estado de espíritu genuinamente puritánico. Nuestro sentimiento religioso, hondamente individualista, no se satisface con pompas litúrgicas en que resuenan ecos paganos. Es por dentro un espíritu nada romano; la de un alma que quiere relacionarse a solas y virilmente con su Dios, un Dios viril y austero. El calvinismo hugonote empezó a arraigar en el país vasco-francés; uno de los primeros libros impresos en vascuence -si no el primero, el segundo-, fue la traducción del Nuevo Testamento hecha en 1571 por Juan de Lizarraga, un hugonote vasco-francés, bajo los auspicios de Juana de Albret. En el fondo de la más rígida e incuestionable ortodoxia, se descubre pronto en la religiosidad de mi raza un germen antilatino, germen que espero dará frutos. La misma Compañía de Jesús que fundó mi paisano Loyola para atajar la marcha del protestantismo, ¿no nació, acaso, como todo movimiento que pretende oponerse a otro, en el seno mismo en que éste se agita, en relación de unidad profunda bajo su oposición superficial? Los Ejercicios espirituales, de Loyola, ¿no son acaso uno de los libros más gustados entre protestantes? Si persiste o no hoy el primitivo espíritu ignaciano en la Compañía, es ya otra cosa.
Se habla de nuestro espíritu reaccionario, cuando debía llamársele más bien conservador, en el mejor sentido. Queremos progresar al paso de la naturaleza, con calma, acomodando lo político a lo social. En el fondo del carlismo vascongado hubo siempre un soplo socialista; vislumbraba que se ha ahogado la libertad social bajo la política. Me decía una vez Pablo Iglesias que a nadie era más difícil de ganar al socialismo que al vascongado, pero que una vez dentro de él, era de los convencidos y de los sólidos, sin impaciencia ni desmayos.
Sobre esa base de austera y seria religiosidad, de activo recogimiento, se levanta la familia vasca, bajo la autoridad del eche co jauna, del amo de la casa. Y junto a él su mujer, que con él laya en la heredad, una mujer robusta. De soltera, con las trenzas tendidas sobre la espalda, lleva a la cabeza la herrada, suelta, ágil y fuerte, con la gracia reposada del vigor, «asentándose en el suelo como un roble, aunque ágil además como una cabra; con la elegancia del fresno, la solidez de la encina y la plenitud del castaño..., amasada con leche de robusta vaca y jugo de maíz soleado»..., permitidme que reproduzca estas palabras de mi Paz en la guerra. Y es ésta luego una mujer que la maternidad priva sobre la sexualidad. Me han confirmado sacerdotes de mi país, que por el confesionario lo saben, que los rarísimos casos de adulterio que en nuestras montañas ocurren, se deben en gran parte al ansia de las mujeres por tener hijos, cuando el marido no se los da. Los desea y los necesita.
Si su aspereza tosca no cultiva
aranzadas a Baco, hazas a Céres,
es porque Venus huya, que, lasciva,
hipoteca en sus frutos sus placeres.
Aquí observo bien dos hechos el travieso mercenario, aunque no acertó a relacionarlos. En el país vasco ni la extrema pobreza y desolada aridez que sume a los pueblos en incurable tristeza, ni la exuberancia y facilidad que los hunde en modorra e indolencia. Ahora que con las minas y las industrias ha empezado a acumularse una gran riqueza, ahora es cuando empieza a notarse algún cambio en el espíritu. Emprendedor y activo, sí, pero se ha hecho insoportable el bilbaíno por lo pagado de si mismo y de su riqueza y su convencimiento de pertenecer a cierta raza superior. Mira con cierta petulancia al resto de los españoles, a los no vascongados, si son pobres, llamándolos despreciativamente maquetos.
Es antigua en el pueblo vasco la pretensión de nobleza, originada del aislamiento en que vivió. Para el aldeano vasco no hay más que una distinción entre las gentes; euscaldunac los que hablan euscara o eusquera como él, y erdaldunac los demás, los bárbaros, los que hablan cualquier erdara o erdera, nombre en que se incluyen todas las hablas que no sean vascuence. Y respecto a pretensiones de hidalguía, basta leer lo que a Don Quijote dijo Sancho de Aspeitia. Cuéntase también que diciendo un Montmorency, creo, delante de un vasco, que ellos, los Montmorency databan no sé si del siglo VIII o IX, contestó el otro: pues nosotros, los vascos, no datamos. Y Tirso de Molina hizo decir a don Diego de Haro que
Un nieto de Noé les dió nobleza
que su hidalguía no es de ejecutoria.
Estos humos han producido ahora, a favor de la riqueza, una atmósfera irrespirable, pero es de esperar que digieran mis paisanos su riqueza y surja allí la cultura que canta sobre las chimeneas de las fábricas, como diría otro vasco, Maeztu, la que brota de expansión de vida.
Se ha dicho alguna vez que el vasco es triste, y triste habría que creerle, a juzgar por los relatos de Baroja. Yo no lo siento así, sino que aspiro en mi país, y entre los míos, una alegría casera y recogida, y no pocas veces el estallido de gozo de la vida que desborda.
Para alegría, la de mi país; una alegría como la del sol que sonríe entre jirones de nubes, sobre las montañas verdes, al través de la lluvia no pocas veces; una alegría agridulce, como la del chacolí o la sidra. Suele ser la alegría de dentro, no la que el sol os impone, sino la que brota del estómago saciado; no del cielo, sino del suelo. Suele ser la alegría a la holandesa que irradia de los cuadros de Teniers, la de sobremesa, tras pantagruélicas comilonas, no la que se nutre de manzanilla, aceitunas y cantos morunos. Hay que ver en la romería de la Albóniga, sobre Bermeo, cómo los intrépidos pescadores se desentumecen los miembros dando saltos y cabriolas, con una encantadora tosquedad, con la torpeza de gaviotas o alabancos que se pusieran a bailar.
¡Y si viérais una vuelta de romería, allá, al derretirse de la tarde, en los repliegues del sendero, entre las fuertes hayas cuyo follaje susurra extraños rezos! Vuelven cantando y saltando, cogida la moza no pocas veces por el robusto brazo de layador del mozo, riendo cualquier bobada, porque es la risa la que busca el chiste y no éste el que la provoca, abriendo la espita al chorro de vitalidad que desborda como de henchida cuba. De cuando en cuando arranca de un gaznate fresco un sanso o irrintzi, un relinchido, y sube como alondra, esparciéndose por el valle mezclado al rumor del follaje de los robles, y callan los pájaros, y vibra el cielo y se derriba al fin en el ámbito saturado de la santa alegría que del descanso del trabajo brota, aquel latido de un alma sencilla, que vive sin segunda intención y que sólo sabe expresarse así, inarticuladamente, en robusta oración al dios de la alegría y del trabajo, de la alegría seria y del trabajo serio.
No; mi pueblo no es triste; y no lo es, porque no toma el mundo no más que en espectáculo, sino que lo toma en serio; no lo es, porque estará a punto de caer en cualquier dolencia colectiva, menos en esteticismo. El día en que pierda la timidez, cobre entera conciencia de sí y aprenda a hablar en un idioma de cultura, os aseguro que tendréis que oírle, sobre todo si descubre su hondo sentimiento de la vida: su religión propia.
Miguel de Unamuno


<<<>>>



www.filosofia.orgProyecto filosofía en español
© 1997 www.filosofia.org
Alma Española
Hispania
1900-1909
Hemeroteca

Sunday, May 22, 2011

O dia em que a França parou

21 de maio de 1968 - O dia em que a França parou

Primeira página do Jornal do Brasil: Quarta-feira, 21 de maio de 1968

Trezentas fábricas ocupadas e centenas interditadas, inclusive as grandes indústrias siderúrgicas, metalúrgicas, químicas e as automobilísticas. Paralisação total do sistema de transportes, à exceção dos táxis. Nenhum trem, ônibus ou avião em circulação para a locomoção municipal, interprovincial ou para o exterior. No setor das comunicações, em funcionamento apenas o sistema telefônico direto e o serviço de telegramas. Fora do ar todo o sistema de rádio e televisão. Contingentes da Polícia no entorno dos prédios públicos. Esgotados os estoques de alimentos, falta de combustíveis e acúmulo de lixo nas ruas. Pichados os muros e monumentos de Paris, historicamente zelados pela importância cultural. Escolas fechadas. A França isola-se. Paris transforma-se na capital da crise do mundo moderno.

Jornal do Brasil: Quarta-feira, 21 de maio de 1968 - página 7
Continuando o efeito dominó, o movimento grevista, que já abalava a França desde o início do mês com os protestos dos estudantes e o apoio pleno da classe operária, alcançou seu ponto máximo estimando-se 10 milhões de integrantes, em virtude da adesão de novos setores em todo o país. Pararam os portos marítimos e fluviais, as instituições financeiras e os serviços públicos, que colocaram em xeque-mate o fornecimento de energia elétrica, gás e água.

Na maior greve de sua história, a França teve sua infra-estrutura largamente paralisada ou rendida ao controle operário.


O alvo das reivindicações era o Governo De Gaulle: reclamava-se a derrubada do governo, a tomada do poder e por mudanças políticas radicais. Acuado o presidente Charles de Gaulle anunciou que o governo levaria a cabo as reformas educacionais pedidas pelos estudantes e garantiria melhores condições à classe trabalhadora.

Os ecos do maio francês de 1968

Paradoxalmente, a greve geral que isolou a França atraiu para o país as atenções de todo o mundo. Após as tensas semanas da primavera, a paralisação chegou ao fim. Com os dias contados estava também o governo do General De Gaulle, que renunciaria ao mandato em abril de 1969, após uma derrota no referendo para transformar o Senado francês num corpo consultivo.

A dimensão daquele maio de 68 ficou evidente na repercussão dada à greve geral além das fronteiras da França. Propagando ideais de igualdade e liberdade, o movimento revolucionário inspirou levantes sociais no mundo inteiro.

Friday, February 18, 2011

A Solidão segundo Octavio Paz

“A solidão, o sentir-se e saber-se só, desligado do mundo e alheio a si mesmo, separado de si, não é característica exclusiva do mexicano. Todos os homens, em algum momento da vida sentem-se sozinhos; e mais: todos os homens estão sós. Viver é nos separarmos do que fomos para nos adentrarmos no que vamos ser, futuro sempre estranho. A solidão é a profundeza última da condição humana. O homem é o único ser que sente só e o único que é busca de outro. Sua natureza – se é que podemos falar em natureza para nos referirmos ao homem, exatamente o ser que se inventou a si mesmo quando disse “não” à natureza – consiste num aspirar a se realizar em outro. O homem é nostalgia e busca de comunhão. Por isso, cada vez que sente a si mesmo, sente-se como carência do outro, como solidão”. Octavio Paz




Monday, November 22, 2010

CAFÉ FILOSÓFICO - 27/11- sábado

Café Filosófico



NARRATIVAS MUSICAIS ─ o rodopiar da história tecida no cotidiano


em Caetano e Walter Benjamim.Apresentação:


Ivone Bengochea e Ethon Fonseca


Coordenadores do PENSARE


Promovido por REDE METODISTA SUL e LIVRARIA NOVA ROMA






27 de novembro, 2010 - 15 horas


LIVRARIA NOVA ROMA


Gal Câmara, 394

Sunday, November 07, 2010

PEDRO CALDERÓN DE LA BARCA


Dramaturgo espanhol nascido em Madri, cuja obra representou a síntese e o apogeu do teatro clássico espanhol e considerado o sucessor de Lope de Vega como principal dramaturgo da Espanha do século de ouro. Destinado ao sacerdócio desde menino, estudou humanidades, direito e provavelmente teologia nas universidades de Alcalá e Salamanca. Interrompeu temporariamente a carreira eclesiástica para se dedicar à literatura (1623) quando surgiram suas primeiras obras dramáticas. Desde então ganhou fama e logo se tornou o dramaturgo oficial da corte. Após receber o título de cavaleiro da Ordem de São Tiago (1637), iniciou a carreira militar, mas teve de abandoná-la por motivos de saúde, passando a ser secretário do duque de Alba. Após muitos anos, decidiu voltar a vida religiosa e ordenou-se (1651). Decidido a não voltar a escrever para o teatro, foi convencido pelo rei a continuar a compor obras para a corte, especialmente comédias mitológicas e autos sacramentais. Nomeado capelão dos Reis Novos na catedral de Toledo, estabeleceu-se nessa cidade, porém com a saúde debilitada regressou a Madri, onde assumiu o cargo de capelão honorário do rei. apresenta antes uma coexistência que uma sucessão de estilos. Morreu em Madri, deixando uma obra teatral de cunho religioso considerado uma bem-sucedida tentativa de expressar em termos dramáticos as concepções da ortodoxia católica, compreendendo cerca de 120 comédias, oitenta autos sacramentais e cerca de vinte outras peças. La dama duende (1629), Casa con dos puertas, mala es de guardar (1629), El médico de su honra (1635), La vida es sueño (1635), sua obra-prima filosófica, El príncipe constante (1629), La cena del rey Baltasar (1630), El gran teatro del mundo (1635), El mágico prodigioso (1637), Los dos amantes del cielo (1640), El alcalde de Zalamea (1640), Los encantos de la culpa (1649), La hija del aire (1653), La viña del Señor (1674) e El dia mayor de los dias (1678), são alguns dos títulos de sua obra completa.

Você não entende nada

Tuesday, September 14, 2010

O QUE É FILOSOFIA?

O que é Filosofia?


A Filosofia é um ramo do conhecimento que pode ser caracterizado de três modos: seja pelos conteúdos ou temas tratados, seja pela função que exerce na cultura, seja pela forma como trata tais temas. Com relação aos conteúdos, contemporaneamente, a Filosofia trata de conceitos tais como bem, beleza, justiça, verdade. Mas, nem sempre a Filosofia tratou de temas selecionados, como os indicados acima. No começo, na Grécia, a Filosofia tratava de todos os temas, já que até o séc. XIX não havia uma separação entre ciência e filosofia. Assim, na Grécia, a Filosofia incorporava todo o saber. No entanto, a Filosofia inaugurou um modo novo de tratamento dos temas a que passa a se dedicar, determinando uma mudança na forma de conhecimento do mundo até então vigente. Isto pode ser verificado a partir de uma análise da assim considerada primeira proposição filosófica.
Se dermos crédito a Nietzsche, a primeira proposição filosófica foi aquela enunciada por Tales, a saber, que a água é o princípio de todas as coisas [Aristóteles. Metafísica, I, 3].
Cabe perguntar o que haveria de filosófico na proposição de Tales. Muitos ensaiaram uma resposta a esta questão. Hegel, por exemplo, afirma: "com ela a Filosofia começa, porque através dela chega à consciência de que o um é a essência, o verdadeiro, o único que é em si e para si. Começa aqui um distanciar-se daquilo que é a nossa percepção sensível". Segundo Hegel, o filosófico aqui é o encontro do universal, a água, ou seja, um único como verdadeiro. Nietzsche, por sua vez, afirma:
"a filosofia grega parece começar com uma idéia absurda, com a proposição: a água é a origem e a matiz de todas as coisas. Será mesmo necessário deter-nos nela e levá-la a sério? Sim, e por três razões: em primeiro lugar, porque essa proposição enuncia algo sobre a origem das coisas; em segundo lugar, porque o faz sem imagem e fabulação; e, enfim, em terceiro lugar, porque nela, embora apenas em estado de crisália [sic], está contido o pensamento: ‘Tudo é um’. A razão citada em primeiro lugar deixa Tales ainda em comunidade com os religiosos e supersticiosos, a segunda o tira dessa sociedade e no-lo mostra como investigador da natureza, mas, em virtude da terceira, Tales se torna o primeiro filósofo grego".

Trecho extraído de artigo redigido pelo Prof. Dr. Delamar José Volpato Dutra [UFSC/CNPq]. Disponível em http://www.cfh.ufsc.br/~wfil/delamar1.htm

Saturday, September 04, 2010

XENOFOBIA VOLTA À EUROPA

Franceses protestam contra expulsão de ciganos do país
Sáb, 04 Set, 01h43



Milhares de manifestantes protestaram em Paris e várias outras cidades da França neste sábado contra a expulsão dos ciganos do país, além de outras novas medidas de segurança adotadas pelo governo do presidente Nicolas Sarkozy.

PUBLICIDADE
Grupos de direitos humanos e antirracistas, sindicatos trabalhistas e partidos políticos de esquerda participaram dos protestos em Paris. Segundo os organizadores, as manifestações ocorreram em 135 cidades em toda a França, além de protestos em frente a embaixadas francesas em outros países, como Inglaterra, Bélgica e Romênia.


Os manifestantes acusam Sarkozy de preconceito contra minorias e de buscar ganhos políticos com as operações de segurança. Eles também criticam o presidente por violar a tradição do país de acolher pessoas oprimidas, já que a França seria um dos maiores fornecedores de asilo político do mundo.


Os protestos marcam a primeira grande demonstração pública de descontentamento desde que Sarkozy anunciou novas medidas para combater a violência no país no fim de julho. O presidente afirmou que os acampamentos ciganos seriam "sistematicamente desocupados", e seu ministro de Interior e outras autoridades do governo disseram na semana passada que cerca de 1 mil ciganos já receberam pequenas quantias em dinheiro e foram mandados de volta para casa. Sarkozy também disse que cidadãos naturalizados que ameaçarem as vidas de policiais deveriam perder a cidadania francesa.




O endurecimento no discurso do presidente francês se deu após um conflito entre a polícia e jovens no subúrbio de Grenoble e outros confrontos em uma comunidade itinerante em Loire Valley. Pesquisas de opinião mostram que os franceses estão divididos sobre as políticas de Sarkozy, embora sejam um pouco mais favoráveis do que contrários.


O presidente construiu sua imagem política como um forte adversário da criminalidade na França. Sarkozy tem ligado os ciganos à violência, chamando seus campos de fontes de prostituição e exploração infantil.


Na sexta-feira, o ministro das Relações Exteriores da França, Bernard Kouchner, disse que as comunidades ciganas geram questões difíceis para toda a Europa e não apenas para a França. Segundo ele, entre 9 e 11 milhões de ciganos, também conhecidos como "roma", vivem nos 27 países da União Europeia (UE). Muitos se mudaram para a Europa Ocidental em busca de trabalho, mas encontraram dificuldades de integração, comentou o ministro.

Saturday, July 03, 2010

NO COMPASSO DOS NAIPES

NO COMPASSO DOS NAIPES
, * Ethon Fonseca
O Logos supõe a palavra humana, pregada ou não, justeza do hábito de um juízo, modo de pensar, traço identidário racionalista talvez caído em desuso em tempos de obliteração de crenças, premissas ocultas e regramentos falseados, mas não de modo trivial ou inconseqüente para a noção de inteligência em ação entre e coerções e performaces, testes e rotinas conhecidas e gnosiológicas onde se imprimem referenciais de injunções significativas ou verdadeiras. Não me refiro apenas às violentas reações alérgicas a comprometimentos atitudinais mais sérios, para não dizer engajados num hábito contestatório, numa ação concatenada, mas à reais disputas por corações e mentes com crentes nas conquistas de sua liberdade sobre mecanismos reguladores coações e com calculistas de riscos convictos na sua autoridade, operadores de profissões de fé na autonomia dos tempos letrados frente à oralidade, instantânea e desprotegida, dos diálogos presenciais. O denominador comum será multiplicidades nas linhas de raciocínio equilibrando o melhor possível a delicada produção de observações, e plausivelmente uma série de condições morais atuando nas suas respectivas instâncias motivacionais, de axiológicas a inibidoras, de foro íntimo a performaces diplomáticas e protocolares.
Nas fronteiras ilusionistas se encontram narrativas místicas, jogos incríveis de palavras, argumentações sintomáticas, desproporções tendenciosas, talvez mesmo programas espiões, mas há quem as atravesse permeando diversas dimensões de leitura ( por falar em escala...), operando com testemunhos sociais a linguagem e tudo mais, enquanto ferramenta de trabalho – afinal não basta a precisão terminológica e a correção lingüística refere-se a uma práxis entre tantas outras tidas até como práticas subversivas. Se fôssemos subverter que sejam escândalos sensacionalistas frente às carreiras terminais ou sem fim para saltos entre mundos chocantes, dimensionados e seus caminhos demonstrando esferas da ação em curso a começar organizando os motivos e as razoes para uma tomada de escolhas reconhecidas como livres. Para ampliar a esfera prática da disciplina enquanto matéria problematizadora atentamos para a polarização dos exibidos com transgressões se acusando revoltosas producentes ou convulsões emocionais. Geralmente marcamos a diferença com uns pingos de calma nestas horas conturbadas e marcações de posicionamento no cenário da indústria de juízos que se espera escolada, mais equilibrada, justa e crítica, ativa, prática e ciente dos órgãos de uma argumentação, linhas de pensamento na trama da consciência, conexões encadeáveis e encadeadas nos circuitos das palavras e das dinâmicas formativas logradas. Não precisamos remontar à pré-história, mas cabe reconhecer a abundância de imagens da transformação vantajosa de técnicas como recurso retórico eventualmente desejável feito pulso regulado e olhar repousando na memória do vivente, nativo ou universal, humano, colega e amigo, irmão e amante, ouvinte e pensador tocante e sensível, criativo e amável. Quebrar pedras, esculpir, modelar, argumentar, pedem determinação e preparo, atualização, e não são martelo e formão, quadro negro e disposição.
Tratamos de teoria e prática, raramente nesta ordem, mas numa corrente causal de eventos e reações em que desejaríamos reconhecimento para as legítimas aspirações de horizontes de expectativas mobilizadoras bem como para as satisfações realizadas em tais domínios ou mesmo trazidas para dentro deles. Nem todas as nossas construções são frágeis como nós. Ou verdadeiramente nossas: somos contribuintes de um plano artístico maior pelo qual alguns até se arriscam como se arriscam os que vão para o “outro lado” e se perdem, certo, mas especialmente como os que enfrentam sua própria fragilidade cunhando estilo, meios de viabilizar as contribuições para a convivência em questão.

Wednesday, June 16, 2010

HERBERT MARCUSE



Homem unidimensional

Herbert Marcuse,(1898-1980), é membro da Escola de Frankfurt, considera que a sociedade de capitalismo avançado, regida pela racionalidade tecnológica, altamente repressora, manifesta restrições às atividades no âmbito da autonomia dos indivíduos e à criatividade, forjando homens com visões unidimensionais do mundo e da vida. O homem unidimensional está incapacitao de pensar criticamente por isso aceita un controle social que se manifesta como uma aparente democracia por ter uma ilusão de liberdade. As sociedades tecnologicamente avançadas cultivam o bem estar vazio e o prazer centrado no consumismo exarcebado e alienante.

Monday, June 07, 2010

ARGENTINA, PAÍS DE LEITORES E GRANDES ESCRITORES




Augusto Gomes, iG São Paulo 25/04/2010 04:50
“Buenos Aires, sozinha, tem mais livrarias que o Brasil inteiro.” A afirmação é falsa (segundo dados de 2008 da Associação Nacional de Livrarias, o Brasil tem pouco menos de 2,8 mil estabelecimentos do gênero; Buenos Aires tem entre 350 e 400), mas o fato de ser repetida pelos brasileiros diz muito sobre o que pensamos sobre nossos hábitos de leitura quando comparados aos dos argentinos. E, exageros à parte, a lenda tem um fundo de verdade: o argentino realmente lê mais que o brasileiro.
Pesquisa da NOP World Reports Worldwide, feita em 2005 em 30 países, colocou o Brasil no 27º lugar entre os que mais leem no mundo, com média de 5,2 horas de leitura por semana. A Argentina ficou nove posições à frente, em 18º lugar. Outra pesquisa, realizada em 2000 pela Associação Internacional de Leitura Conselho Brasil Sul, revela que o brasileiro lê em média um livro por ano. Os argentinos, quatro.

Se há mais leitores, é de esperar que haja mais livros publicados. De novo, os números: em 2006, foram 85 milhões de exemplares publicados e 18 mil novos títulos, segundo dados da Secretaria de Comunicação da Presidência da Argentina. No Brasil, foram 320 milhões de exemplares e 46 mil títulos (dados da Câmara Brasileira do Livro em 2006). Antes que se comemore a vitória, vale lembrar: nossa população é quase cinco vezes maior que a argentina.
Mais leitores, mais livros - a relação é óbvia. Mais livros, melhores livros - será uma conclusão óbvia também? É um tipo de relação que não pode ser comprovada estatisticamente. Mas é impossível não pensar nela ao comparar a qualidade das literaturas argentina e brasileira nos últimos cem anos: nossos vizinhos são superiores.

No século 20, não houve no Brasil um escritor do porte de Jorge Luis Borges ou Julio Cortázar, dois argentinos que estão entre os maiores gênios da literatura do século.

Difícil encontrar também quem se compare a Adolfo Bioy Casares, Juan José Saer, Roberto Arlt, Ernesto Sábato ou Antonio Di Benedetto. Guimarães Rosa, Carlos Drummond de Andrade, João Cabral de Melo Neto - a lista dificilmente passa daí.
Quanto ao século 21, ainda é cedo para fazer uma comparação. Mas se alguém encontrar muita coisa escrita no Brasil melhor que "O Passado" (2003), de Alan Pauls, ou "Jardins de Kensington" (2003), de Rodrigo Fresán, parabéns.
Veja abaixo uma lista de dez livros fundamentais para conhecer a literatura argentina do século 20:
"Don Segundo Sombra" (1926) - Ricardo Güiraldes
Clássico da literatura gaúcha (na Argentina, o termo é usado para definir os moradores da região dos Pampas), virou filme em 1969.
"Os Sete Loucos" (1929) - Roberto Arlt
O estilo coloquial, violento e surreal de Arlt chocou o meio literário argentino nos anos 20 e influenciou Borges. Esse é seu melhor trabalho.
"A Invenção de Morel" (1940) - Adolfo Bioy Casares
Criminoso foge para uma ilha deserta e lá se depara com acontecimentos inexplicáveis. Um clássico da literatura fantástica.
"O Aleph" (1949) - Jorge Luis Borges
Coletânea de contos publicada por Borges no final dos anos 40. Inclui alguns de seus melhores relatos, como "O Imortal".
"Zama" (1956) - Antonio di Benedetto
Pouco conhecido no Brasil, Benedetto é um dos grandes escritores da Argentina. Nesse romance, conta a história de um funcionário da coroa espanhola esquecido na colônia.
"As Armas Secretas" (1959) - Julio Cortázar
Cortázar é famoso pelo romance "O Jogo da Amarelinha", mas o seu melhor são os contos. Caso de "O Perseguidor", presente nesse volume.
"Sobre Heróis e Tumbas" (1961) - Ernesto Sábato
Sábato é o mais pessimista dos grandes escritores argentinos. Esse é, ao lado de "O Túnel" (1948), seu principal livro.
"O Beijo da Mulher Aranha" (1976) - Manuel Puig
Transformada em filme por Hector Babenco nos anos 80, acompanha a convivência de dois companheiros de cela, um deles homossexual.
"O Enteado" (1982) - Juan José Saer
Um dos melhores exemplares de escrita da Saer. Conta as memórias de um sobrevivente de uma expedição espanhola pela América do Sul no século 16.
"Santa Evita" (1995) - Tomás Eloy Martínez
Traduzido em mais de 30 idiomas, o livro acompanha as peripécias do corpo da primeira-dama Eva Perón (1919-1952) após sua morte.